Vistas: 0 Autor: jiahuang Hora de publicación: 2026-01-26 Origen: jaihuang
Los encantos de Macao más allá de la sala de exposiciones
-------Callejones, tartas y la magia de Wynn
Hoy, al cerrar el día de la exposición de Macao, decidimos pasear por la ciudad caminando por sus calles y callejones, ¡y qué encantadora sorpresa fue! Los edificios de estilo portugués repartidos por todos lados eran absolutamente fascinantes, con sus detalles arquitectónicos únicos y su ambiente nostálgico que hacía que cada paso pareciera un viaje en el tiempo. Había un encanto indescriptible en esas calles adoquinadas y fachadas de colores pastel, que nos dejaban demorados y reacios a irnos.




En medio de la bulliciosa energía de Rua do Cunha, la querida calle gastronómica de Macao, famosa por sus tartas de huevo y postres de durián, hay una joya escondida que los amantes del café no deben perderse: el café de estilo local que combina la influencia portuguesa con la calidez macaense.
Esta no es la típica bebida de café. Servido en tazas de cerámica pequeñas y delicadas (a menudo con el costado de una cuchara pequeña), o como encima de una botella, el café aquí se inclina hacia sabores ricos y atrevidos con un acabado suave. Muchos puestos utilizan un método tradicional portugués de preparación de café, en el que los granos de café finamente molidos se preparan lentamente para extraer notas aromáticas profundas (piense en un toque de chocolate o caramelo, sin ser demasiado amargo). Lo que lo hace muy especial es cómo encaja perfectamente en la cultura de los snacks de la calle.
Entonces, después de cenar, nos dirigimos directamente a la famosa Rua do Cunha (官也街), un paraíso para los amantes de la comida lleno de energía. La calle estaba llena de innumerables puestos de snacks y restaurantes locales, que nos tentaban con todo tipo de delicias. Lo más destacado de nuestra aventura gastronómica fue el postre durian de Mok Yi Ji (莫義记): ¡fue absolutamente divino! Cremoso, rico y lleno de auténtico sabor a durian, cada bocado fue pura satisfacción. Incluso ahora, cuando pienso en retrospectiva, ese sabor dulce y aromático todavía persiste en mis labios.




También probamos las icónicas tartas de huevo portuguesas de Macao: crujientes por fuera, suaves y cremosas por dentro, se derritieron en nuestra boca y nos dejaron con ganas de más.




Paseando por las concurridas calles y saboreando todas las delicias, nos dirigimos al Wynn Palace para tomar el teleférico. ¡Fue una experiencia tan divertida e impresionante! Deslizándonos suavemente sobre los exuberantes jardines y las resplandecientes fuentes, obtuvimos una vista panorámica del impresionante paisaje del complejo. La zona más nueva de Macao parecía una versión mejorada y más glamorosa de los hoteles del distrito más antiguo: grandiosos, modernos e increíblemente pintorescos.




Cuando regresamos a nuestro hotel, teníamos los pies cansados pero el corazón lleno. Tan pronto como me acosté en la cama, todo el cansancio del día desapareció. Fue un final muy acogedor y relajante para un día perfecto de exploración, comida y creación de recuerdos maravillosos en Macao.